sábado, 26 de septiembre de 2009

POR EL ORGULLO DE SER MEXICANO

En el marco del cacareado bicentenario de la Independencia de México y del centenario de la Revolución Mexicana, que faltan motivos (y sobre desvergüenza) para ello, en tanto que libertad y revolución han significado poco o nada para millones de habitantes (que no ciudadanos, quitémonos las máscaras) de este país.
Pues yo me sumo a esos spots ridículos proponiendo motivos más reales para sentirse orgulloso de ser mexicano:
1. Yo estoy orgulloso de ser político o dirigente que se sirve del erario público para vivir entre privilegios, no pagar impuestos y encima, no rendir cuentas a nadie.
2. Yo estoy orgulloso de ser dueño de una televisora y sus repetidoras diseminadas por buena parte del territorio nacional, cuya programación mantiene alienada a un alto porcentaje de los mexicanos.
3. Yo estoy orgulloso de ser dueño de la panificadora más grande de Latinoamérica, con cuyos productos contribuyo puntualmente a incrementar la obesidad infantil.
4. Yo estoy orgullosa de ser la líder moral del magisterio, pues bajo mi reinado la calidad de la educación de este país ha descendido de manera sostenida.
5. Yo estoy orgulloso de dirigir un monopolio (la rama es lo de menos), a través del cual le jodo la vida a milllones de mexicanos menos afortunados (y menos mexicanos) que yo.
6. Yo estoy orgulloso de ser burócrata, un zángano más de la patria que entorpezco, con mi ineficiencia, el progreso de este país.
7. Yo estoy orgulloso de ser líder religioso en un país que se declara laico, ya que la instrucción cristiana ha formado un pueblo sumiso, sin capacidad para reflexionar ni cuestionar las atrocidades del clero nacional.
8. Yo estoy orgulloso de ser vendedor de productos pirata, evadir impuestos y chingar al gobierno a la menor oportunidad.
9. Yo estoy orgulloso de ser narcotraficante, matón a sueldo, extorsionador, secuestrador, ladrón que nunca seré juzgado por mis acciones contra la sociedad.
10. Yo estoy orgulloso de ser ejercer mi homofobia, lesbofobia y transfobia contra otras manifestaciones de la sexualidad normativa, de despreciar a los desfavorecidos económicamente y de discriminar a los indígenas, a las mujeres y a todos aquellos que permanecen al margen de los beneficios sociales.
11. Yo estoy orgulloso de no saber criticar la realidad y celebrar sin ton ni son los motivos federales para estar orgullosos de un festejo 'ficticio' sin reparar que motivos me sobran para no estarlo.
¡Viva México!

jueves, 24 de septiembre de 2009

NOTICIAS QUE LLEGAN CON EL OTOÑO...

1. Cada minuto un centenar de personas se hunde en la pobreza.
Ya sé que esta frase es solamente un titular de un día cualquiera en una fuente culaquiera, si acaso leída por cualquier lector. La única certeza que tengo es que esta nota jamás la verá ningún política mexicano y eso los libra de un examen de (in)conciencia.
2. Una nueva vacuna reduce el riesgo de contagio del virus del sida.
Lo cual no sé si es una noticia para alegrarme o preocuparme: si de por sí se ha bajado la guardia contra el virus; la buena nueva alentará más la irresponsabilidad... aunque también, es posible, en muchos cuerpos, una esperanza. Por ellos, bien vale esperar...

martes, 22 de septiembre de 2009

ANTROPOEMOLOGÍAS


* Tláloc aposhcagua, pero no te ahoga.

* Entre más lo escondes (digamos la pluma) más se ve.

* Antropoemología: ciencia que se encarga del estudio del Emo sapiens. Se adjunta foto de un ejemplar en pleno autoanálisis.
*Dios mío, enséñame a ser irreflexivo. Kureishi.
* No hay inocencia que quede en mí viva. Madre Queer.
* Ella habla en verso... y también sola.
*No toda práctica sexual conlleva la construcción de una identidad sexual. Mauricio List Reyes.

domingo, 20 de septiembre de 2009

DERECHO A...

Tengo derecho a ser el hombre que soy. A no ser el hombre que históricamente estoy obligado a ser. Y entre ambas orillas: el deber y el deseo, se debate mi cuerpo. Cuerpo entendido o malinterpretado a través del lenguaje, que no es sino símbolo atado, como todo, a leyes. De modo que masculinidad, cuerpo y lenguaje son convenciones sociales, la resulta de un pacto o una imposición cultural.
Tengo el derecho a disentir de la masculinidad hegemónica: varón blanco, con poder, heterosexual. A responder con mis armas a su mandato: mestizo, en resistencia, queer. A la evolución hay que darle una ayudadita. Si las mujeres están cambiando en muchos sentidos, los hombres también tenemos el deber y el derecho a modificar los patrones conductuales que han hecho del varón mismo, su principal víctima.
Tengo derecho a confesarme vulnerable, a llorar, a disentir del papel de macho, a decir no, a elegir si quiero o no un hijo, a que me duela la cabeza, a enamorarme de quien quiera, a no definir públicamente mi deseo. Tengo derecho, en definitiva, a ser el hombre que quiero ser. Aunque me jodan.

HUBO UN TIEMPO

Hubo un tiempo en el cual era común decir o escuchar “murió en el temblor del 85”; y uno ya sabía lo que eso significaba. Un silencio cómplice que hacía sentir culpable por irrumpir en el espacio del tabú, de lo impronunciable.
Existe una generación que aún recuerda puntualmente dónde se encontraba a las 7.19 de aquél 19 de septiembre de 1985. La mitad de la década perdida, como la llaman ahora los analistas económicos. En ese entonces se ignoraba eso, en ese entonces se ignoraba que la década se volverían dos.
1985: el liberalismo económico despegaba desde Europa y Sudamérica se hallaba al final de los regímenes totalitarios que la asolaban y habían causado miles de víctimas y de desaparecidos, o se encontraban en plena transición democrática. A México lo desgobernaba la primera generación de tecnócratas y se vivía con ilusión (ingenuidad) la fiesta del México 86: un mundo unido por un balón.
El rock en español o en tu idioma emprendía su ascenso y lejos estábamos de los “vientos de libertad” que traería consigo la caída del Muro de Berlín. Más lejana aún se hallaba la desaparición de la Unión Soviética y tampoco se vislumbraba en el horizonte Internet ni los teléfonos celulares. Cuna de Lobos rompía récords de audiencia en el canal 2, de la única televisora privada que había en este país. El único gobierno, la única autoridad. Un solo vocero oficial llamado 24 horas.
Un mundo se vino abajo en aquellos dos días de triste memoria, y otro emergió y sigue peleando por conseguir su lugar. En ese entonces los locos no venían con mensajes de Dios anunciando cataclismos; de ello se encargaba puntualmente el Vicario de Cristo viajando por todo el mundo, y dando la comunión a dictadores y asesinos validando los regímenes sanguinarios. A eso llamo yo caridad cristiana. La misma que se ejerce con los narcotraficantes cuando se les permite comulgar, la misma que sucede cuando impide la comunión a los divorciados, a los homosexuales, a las madres solteras. Si acaso quieren acercarse al Banquete Celestial.
Hubo un tiempo que se quedó detenido en el tiempo. Un reloj con las manecillas perezosas que no avanzaron más. Una ciudad en ruinas que no consigue levantarse del todo: inundaciones, sequía, contaminación ambiental, tráfico, multitudes enloquecidas, basura. Hubo un tiempo en que contar permitía no olvidar, yo mismo narro ahora desde el recuerdo de un sujeto en su primera década de vida, viviendo ya en crisis económica, sin certezas laborales ni de ningún tipo. Hubo un tiempo pero afortunadamente, quizá, ya se acabó.

sábado, 19 de septiembre de 2009

PRESUNTAMENTE...

Detrás de cada delincuente mediático, esto es, del presunto (asesino, ladrón, narcotraficante) que comete su fechoría consciente de su efecto sobre la masa, está un fanático que actúa (presuntamente) en nombre de Dios. Del suyo, desde luego.
Las últimas dos noticias espectaculares registradas por la televisión, la radio, la prensa e Internet no han sido la tozuda decisión de Carstens de subir impuestos, cuando la realidad demostró en algunos países de Europa (Alemania, Francia), que disminuirlos aumentaba el consumo y posibilitaba la pronta recuperación de la economía, ni tampoco lo fue la ridiculez con que la gente festejó a su patria; lo que disparó el rating fue el secuestro de un avión y la balacera en el metro por un sujeto presuntamente furioso.
Lo del secuestro quedó descartado y el tipo la libró de ser acusado de un delito de orden federal. Ignoro de qué cargos si será presuntamente juzgado. Presuntamente puede quedar libre y ser presuntamente feliz. El otro presunto será evaluado psiquiátricamente sólo para que al final se le declare presuntamente sano. Loco yo que escribo estas cosas que es como decir, cuestiono la realidad.
Pero advertía, detrás de estos sujetos hay un fanático alegando que en nombre de Dios cometió tal acción y que nunca contemplaron dañar a los demás. Sólo con existir ya han dañado a la humanidad completa, perdón deberían pedir y únicamente para ello deberían abrir la boca.
Locos, fanáticos, cristianos, para mí son sinónimos de inmadurez mental, cenutriez retorcida, maldad inherente que llevan en sus células. Ha crecido el número de ilusos que afirman que Dios les habla ¿Les llama por teléfono si activan un 01 900 hable con Dios? ¿Les manda SMS? ¿Reciben un correo de voz? Que digan cómo les hace llegar el Altísimo tales mensajes o que confiesen de cuál fuman para estar en sintonía. Sería justo y lo menos que pueden hacer para reparar el daño que hacen a la patria.
Considero que tan desastroso es la idea de no creer en nada o nadie como la de ser un ciego seguidor de una doctrina que se justifica en nombre de una deidad que viene a salvar a la humanidad, ¿salvarla de qué o de quién? Si Dios hizo el mundo, lo hubiera hecho bien. En todo caso la culpa no es solamente suya.
Lo que no soporto es este fascismo cristiano (perdonen si es oxímoron) que empieza a dejar su hedor doquiera que uno se desplace: autobuses, en los comercios establecidos o no, en la televisión y en la radio; la epidemia amenaza con entrar en las escuelas (el Creacionismo se pone como Palabra de Dios) y en otros puntos de referencia laica.
Ignoro a donde nos llevará esta fiebre por lo divino que nos acerca más al infierno de todos los días. Por lo pronto espero no hallarme a ningún falso profeta anunciándome la venida del Señor; me vaya a quedar con la boca abierta, en todo caso, viviendo en la Ciudad de México, se necesita más que suerte para no morir, mala suerte para seguir con vida. Amén.

jueves, 17 de septiembre de 2009

LA FE MUEVE MONTAÑAS


Juan Pablo II se hincó ante todas las vírgenes, pero sólo Fátima le hizo el milagrito.